Arte y Cultura

Enriquecen vocablos de origen prehispánico a Diccionario de la Lengua

México, 5 Ago. (Notimex).- El Diccionario de la Real Academia Española, en su vigésima segunda edición, de 2001, incluye dos mil 895 mexicanismos, de los cuales un número importante son de origen prehispánico, afirmó Jaime Labastida, director de la Academia Mexicana de la Lengua.

En entrevista con Notimex, el también filósofo, poeta y director de Editorial Siglo XXI destacó que para esa edición del volumen el número de regionalismos aumentó, pues en la anterior edición, la vigésima primera, de 1992, fueron aceptados mil 121 mexicanismos.

Entre los mexicanismos que provienen de voces indígenas, que se emplean en México y han sido aceptados en el diccionario de la lengua hispánica, mencionó como ejemplo los vocablos escamole, molcajete, popote y tlacoyo.

Pero también hay palabras que el país ha aportado al español en el mundo sin que tengan una raíz autóctona, entre las que se pueden mencionar emérito, merendero, moler y orita, entre varias más.

“Hay otras palabras que nosotros les dimos al mundo, de origen náhuatl, como tomate. Nosotros diferenciamos entre el jitomate y el tomate, pero en el mundo no se diferencia, es solamente tomate, que son diversas variedades de éste. Es una palabra que ya no es solamente mexicana es una aportación de México al mundo, al igual que aguacate”, destacó.

Labastida abundó que hay una gran cantidad de palabras de origen prehispánico en uso en cada región del país, pues hay ciertos vocablos que son característicos de algunas zonas y que en otras tienen un nombre diferente, como luciérnaga, que también se le conoce como cocuyo y en Sinaloa se le dice copeche.

De su acepción y aceptación, apuntó que la Academia Mexicana de la Lengua envía todos los proyectos y establece criterios para las palabras, cuáles son, cómo deben ser usadas y por qué.

“Entonces, mexicanismos son aquellos que se usan en México, aun cuando algunos no tengan un origen prehispánico”, expuso.

“Es importante señalar que no es casual que se incorporen mexicanismos, ni argentinismos, porque ha habido un cambio (en la forma de concebir el diccionario), quizás muchos no lo han percibido de manera clara en las relaciones que existen entre la Real Academia Española y las Academias de la Lengua” de América, aseguró.

Recordó que la Real Academia Española de la Lengua después de la Independencia, y al ver irreversible el proceso de ésta y constituidos los países como repúblicas, totalmente separadas de la monarquía española, quiso que se mantuviera el vínculo de uno y otro lado del océano a través de la lengua y se dio a la tarea de fomentar academias correspondientes.

“Correspondientes significa una relación de correspondencia, ellos escribían y nosotros contestábamos; había un relación de reciprocidad; nada más que esta relación era con la Real Academia, que hacia cada una de las academias” de América hispana, detalló.

Refirió que el vínculo con la Real Academia Española como órgano central empezó a cambiar en 1951, gracias a una iniciativa de México, de la Academia Mexicana de la Lengua, por la que se convocó por primera vez a un Congreso Internacional de Academias de la Lengua Española.

“Nunca se había dado un congreso de este tipo y la Real Academia Española no asistió a dicho encuentro, que tuvo lugar en México en 1951, porque la dictadura de Francisco Franco lo impidió, pues él le exigió al gobierno mexicano que rompiera con la República Española, pero como se negó, entonces les impidió a los académicos de la Lengua Española que asistieran”, señaló.

Sin embargo, aclaró, la Real Academia Española no quiso que se rompiera el vínculo y envió a un embajador de nombre Agustín González, quien logró que continuaran las relaciones y se nombró una comisión permanente y ésta lo nombró como director de la Real Academia de la Historia en España.

Como dato histórico adicional, mencionó que después se creó la Asociación de Academias de la Lengua Española, en donde todas las instituciones representadas están en plano de igualdad.

“Ya no solamente hay una relación entre una academia que es correspondiente a la Real, sino entre todos nosotros, y hacemos congresos y además de eso, la incorporación de nuevos lemas al diccionario ya no la hace la Real Academia Española por sí sola, la hace en consulta con nosotros y hay comisiones interacadémicas que crearon la ortografía, la gramática y crearon el Diccionario de Americanismos”, detalló.

Esto es lo importante, porque la participación de México es fundamental y explica que haya tantos mexicanismos, como hay americanismos y lo mismo ocurre con los españolismos, dijo Labastida.

marketing Ola Sonor@

ola sonora

comunidad sonorense de noticias,blogs y videos

01800 olasonora1